Se trata de la creación musical electrónica hecha en América Latina. Sí, música electrónica por gente que está en lugares del orbe donde el español es la lengua madre. Lugares con menos de 250 años de vida republicana, pero con gran tradición ancestral. Esta es música creada con la sensibilidad propia de un lugar gigante y amigable en el mundo. Uno en el cual está depositada la esperanza de la humanidad porque todo es tan nuevo como posible.
La aproximación latinoamericana a la música electrónica ha avanzado y ha desarrollado vertientes propias. En ellas convergen músicas locales con la tecnología. Y no tiene que ser la tecnología de punta; la recursividad ha hecho también que se generen expresiones acorde a una realidad donde la recursividad es un camino, un medio o un fin. Este diálogo artístico entre lo ancestral y el futuro nos permite reinterpretar nuestra identidad y proyectarla al mundo de una manera única.
En un continente tan rico en culturas y tradiciones, la música electrónica que se crea nos brinda una plataforma para dar voz a aquellos que han sido marginados y silenciados. A través de nuestras composiciones, desafiamos estereotipos y construimos puentes entre diferentes comunidades, creando un espacio de encuentro y celebración.
Reconocemos la importancia de los pioneros que labraron el camino para la música electrónica en nuestra región. Desde los primeros experimentos sonoros en los cincuenta hasta los actuales productores reconocidos internacionalmente, cada uno ha dejado una huella imborrable en nuestra escena musical.
La música electrónica en América Latina es una fuente de innovación y creatividad. Nuestros artistas desafían constantemente las convenciones establecidas, fusionando géneros, explorando nuevas técnicas de producción y buscando nuevas formas de conexión con el público. En un mundo cada vez más homogéneo y que no sorprende del todo, la música electrónica latinoamericana se convierte en un referente de originalidad y autenticidad.
No podemos subestimar su legado a través de personajes, lugares, discos y eventos. Es por eso que queremos difundirlos más. Queremos que se reconozcan como parte de un lugar del mundo que también tiene una historia por contar.
José E. Plata M. (Bogotá)
Grant C. Dull (Los Ángeles)
ENGLISH VERSION
We are the unheralded underbelly of Latin American culture. Born out of warehouses, deeply-rooted ancestral folklore and the debris of techno-capitalism, this sound has been brewing for decades – but it’s yet to receive full recognition for crucial contributions to the worldwide electronic scene of today.
This is music created with the sensibilities of a vast, diverse and friendly continent – where the linguistic legacy of Spanish and Portuguese has been twisted into a progressive artistic movement that eclipses the influence of former colonial rulers by melding tradition with technology. It is a land where different layers of time and culture are in constant dialogue.
In these young republics, scant resources have not been a barrier to innovation. The audacity of groundbreaking musicians has created new sonic pathways which reinterpret what it means to be Latin American in a hyperconnected global society, where conventional boundaries are in a constant state of flux – shattering plenty of stereotypes along the way.
Powerful representations of marginal communities have built bridges to a common experience – born in the clubs of Buenos Aires, the barrios of Bogota, the beaches of Rio de Janiero and countless other cities. In an increasingly homogenized cultural landscape, where creative risk-taking is rarely encouraged, Latin American electronic music has become synonymous with originality and authenticity.
From early experiments in the ‘50s to the internationally renowned producers of today, we recognize the importance of pioneers who broke new ground for this music in our region. Their stories form a rich tapestry of experience which is yet to be captured in full cinematic technicolor – until now.
José E. Plata M. (Bogotá)
Grant C. Dull (Los Ángeles)